Acusa: ya se rayó las nalgas pero su mamá no lo deja tatuarse

Taco Ink.- Pedrito Martinez, de 18 años de edad y gentleman de Iztapalapa, se presentó a las oficinas del Sistema DIF en Ciudad de México, para quejarse de que su mamá no lo deja tatuarse aunque ya se rayó las nalgas, tal como se lo ordenó la autora de sus días.

“Yo quería tatuarme el nombre del Komander en mi brazo derecho y le pedí permiso a mi mamá; me dijo que me duera a rayar las nalgas, ya lo hice con todo y plumón, pero mi amá no quiere darme permiso, chale, esto es un abuso”, espetó el joven.

Dijo que aunque ya cumplió la mayoría de edad e incluso suele lavar sus calzones, porque su mamá le dijo que aprendiera, la señora es autoritaria y regañona.

“Es que no se vale porque yo sí quiero re harto a mi jefa, pero pus ni me deja tatuarme ni llegar tarde los sábados ni nada”, se quejó Pedrito.

Muchos jovenes que desean tatuarse han reportado casos similares a lo largo del país, en el que sus jefas no cumplen con lo prometido y los menores se ven obligados a perseguir sus sueños de manera clandestina, acudiendo a sus valedores que recién se compraron una maquina y no les cobrarán más de $200 pesos que han juntado de sus semanas, con tal de que los dejen practicar con su piel.

Estos mismos jovenes acusan que estas promesas incumplidas de sus progenitoras no son más que un indicio de que la mafia del poder también está conformada por la dictadura materna. Incluso, ya han enviado una petición a change.org para ver si pega el chicle y pueden aflojarle al maldito sistema opresor retrógrada un amparo ante sus tutores para que puedan legalmente tatuarse… bien revolucionarios, como todo buen millennial.

Mientras tanto, el DIF ya realiza una investigación al respecto según la costumbre del gobierno federal, siempre ocupado en pendejadas en lugar de cosas importantes.

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